Huerto Escolar

Una actividad que poco a poco, se ha ido incorporando, día a día. Es la experiencia práctica del huerto escolar, según los distintos niveles de enseñanza, y con objetivos varios, en función de su nivel de conocimiento y aprendizaje.

La experiencia práctica, se sustenta en la preparación práctica de la actividad a realizar, para posteriormente, centraron en la ejecución sobre el terreno, a través de una explicación general, y los trabajos a desarrollar en el día, contrastado la información con los conocimientos teóricos que se han visto en el aula. La incorporación de los distintos de la ESO, así como de Bachillerato, se producen a lo largo del curso, en función de las materias y los conocimientos, y de la decisión del docente, procurando que se convierta en una experiencia espaciada en el tiempo, donde por ejemplo, puedan observar las distintas estaciones y los cultivos propios de cada estación.

Se ha desarrollado la actividad propia del huerto, iniciándose con la preparación y acondicionamiento del terreno, el diseño y construcción de la zona de cultivo y sus correspondientes zona de paso. Preparando y aireando la tierra de cultivo, como paso previo a a plantación de las semillas correspondientes.

Las impresiones y opiniones que se van recabando en el día a día, son muy positivas y permiten al alumno, un cambio de situación en el proceso de aprendizaje, que repercute muy favorablemente, en el desarrollo integral del alumno. Se extraen situaciones y conocimientos teóricos, adquiridos en el aula, y se le dan una aplicación prácticas en la naturaleza, a través de una observación directa, lo que permite complementar y afianzar el proceso de aprendizaje, de una manera más didáctica, y por qué no, más entretenida.

Debemos resaltar, como una experiencia interesante la inclusión del alumnado de PT, en la actividad, lo que ha supuesto un avance significativo en el proceso de integración de dichos alumnos, que en conjunto, con los demás participan y realizan las labores propias del huerto, de una forma integradora, lográndose resultados muy positivos, que se traducen en una actitud más colaboradora y receptiva.

Por todo esto, podemos afirmar, que cada día el huerto escolar se ha convertido en una actividad principal e integradora en la vida del Centro, creando y dando una ilusión renovada.

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